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En la vida del Inge Soto

  • periodicogisol
  • 1 nov 2021
  • 6 Min. de lectura

¿Qué te gustaba hacer cuando eras niño?

Cuando era niño me gustaba jugar afuera, jugar fútbol, canicas, béisbol, fútbol americano, básicamente estar con mis amigos. Mi vida fue de estar en el exterior, jugando siempre.

¿Cómo eras en la escuela, te gustaba?

Sí me gustaba la escuela, porque igual ahí encontraba diversión, amigos, el ambiente me gustaba, el estar en comunicación con otras personas; pero al final, a las clases no les tenía mucho interés, se me dificultaban siempre.

Entonces nada más ibas por la parte social, ¿no?

Sí, por esa parte me gustaba mucho, me divertía mucho.

¿Y cómo te iba con las calificaciones?

Me iba muy mal, siempre sufrí el tema calificaciones, también los exámenes, se me complicaban mucho las tareas, estudiar, entonces a la hora de las calificaciones se reflejaba todo el proceso que había para una calificación.

¿Había una clase que te gustara mucho?

En la primaria, me gustaba el dibujo. Matemáticas siempre me ha llamado la atención. No es que me encantaran, sino, tenía facilidad para ellas.

¿Entonces en esa sí te iba bien?

Tampoco, porque no hacía tareas, no estudiaba, pero me gustaban las matemáticas. También me gustaba mucho la materia de educación física, por el deporte, porque había partidos, brincaba, corría, jugaba básquetbol, había muchas actividades.

¿Tenías actividades fuera de la escuela?

En la primaria, no se usaban tanto en mis tiempos las actividades después de la escuela, por eso te digo que llegando a casa, comía, me cambiaba y salía todo el día a jugar.

¿Cuál era tu juego favorito cuando salías?

El fútbol. Además jugábamos bote pateado; hoyos donde hacíamos hoyos de tierra, aventábamos una pelota y si caía en mi hoyo, tenía que agarrarla y perseguía a los demás.

¿Tienes algún recuerdo de niño que tengas muy presente, que recuerdes con cariño?

Pues, te puedo decir que mi infancia fue muy feliz en general, porque me divertí mucho, me la pasaba jugando con amigos, con mis hermanos. En general, mi infancia la recuerdo con mucho cariño.

Bueno, ya cuando creciste, ¿Qué estudiaste?

En la universidad tengo la licenciatura en ingeniería en construcción, en el Instituto Tecnológico de la Construcción, y tengo una maestría en la administración de la construcción.

Seguir el camino de la construcción, ¿fue tu primera opción?

No, cuando salí de la preparatoria, no sabía qué hacer, entonces me metí a la UDLAP a administración de empresas; me metí porque era la carrera de moda en ese entonces. Nunca me gustó, tan es así, que no acabé en la UDLAP y aun así no sabía qué quería yo. Por azares del destino, llegué a la construcción sin buscarlo, porque era mi única opción trabajar en Gisol, pero la sorpresa fue que encontré lo que me apasiona, que es la construcción, las obras, la administración de obras y pues eso, sin querer llegué a donde estoy.

¿Y cuando eras niño que te imaginabas que ibas a ser de grande?

No pues cuando eres niño, te imaginas lo de todo un niño: ser futbolista, policía, manejar una ambulancia, ese era mi mayor ilusión.

¿Te acuerdas cómo fue tu primer día en la construcción?

Sí, fue muy grato porque llegué sin saber nada, llegaba a un lugar porque no me quedaba de otra, entonces me sentía raro, extraño, incómodo, mal. Mis primeras semanas sí fueron difíciles.

¿Pensaste que alguna vez ibas a terminar siendo el director general de la empresa?

No, en ese entonces no. Estaba muy joven, inexperto. Me costó, pasó mucho tiempo para darme cuenta que me gustaba, tuvieron que pasar muchas cosas, no fue tan fácil que en el primer día me gustara esto.

¿Qué fue eso que cambió?

Pues no te puedo decir que fue un momento en especial, sino, fue cuando me empecé a dar cuenta que en la organización empecé a crecer, sin yo buscarlo. Primero cuando tomé la decisión de estudiar ingeniería, fue porque dije, me gusta esto, y para poder crecer necesito tener conocimientos técnicos y académicos, entonces por ahí me di cuenta que me gustaba esto. Pero sin ningún interés de llegar a ser director o hacer mucho dinero, sino que quise crecer y una herramienta es la universidad. Pasaron varias cosas, que de repente me di cuenta que estaba logrando porque realmente me apasionaba la construcción. Me di cuenta que con facilidad lograba mis objetivos, y ahí supe que esto era lo mío.

¿Entonces cuando entraste a estudiar la ingeniería, ya estabas en Gisol?

Sí, yo empecé a estudiar ingeniería a los 24 años.

¿Cómo lidiabas con el trabajo y estudio?

No era fácil porque, además ya tenía una hija, y cuando terminé de estudiar ya tenía tres hijos. Entonces era trabajar, estudiar, los hijos, la casa, no era nada fácil, algo desatendía y no podía quedar bien con las tres partes. Fue muy difícil esa etapa de estudiante, esposo, papá, colaborador; pude con eso gracias a la pasión que le tenia a la escuela, el trabajo y mi familia. ¿Cómo puedes lidiar o lograr cosas? con la pasión con la que enfrentas la vida.

Bueno, ya hasta maestría tienes

Exactamente. Ya la maestría fue más adelante, una vez teniendo la licenciatura, logrando cosas importantes en Gisol, teniendo más seguridad en la parte emocional y económica, podía solventar situaciones familiares, entonces me atreví a estudiar una maestría, y me di cuenta que necesitaba algo más, para poder lograr objetivos profesionales.

¿Entonces se puede decir que te gusta mucho superarte?

Sí, siempre es importante. Repito, es porque me gusta donde estoy, me siento muy contento donde me encuentro ahora, estoy satisfecho; eso genera más compromiso con mi persona, y con la gente que estoy, con la que lidereo, que cree en mi; tengo un compromiso de superarme para poderles dar lo que esperan de mi.

¿Una vez que terminas con tu jornada laboral que es lo que te gusta hacer para descansar o desestresarte?

Administro mis tiempos para poder lograr mis objetivos generales, no es que yo diga que a las 6 o 7 termino mi labor, mis horarios van conforme a lo que necesito, trato de darme mis tiempos a lo largo del día para poder estar bien emocionalmente.

¿Entonces haces un balance entre lo personal y laboral?

Yo no tengo horarios, no me gusta tenerlos, porque todos los días son diferentes, entonces yo mismo tengo que ser diferente. El día lleva a reaccionar diferente, sí hay que ser disciplinado, hay que cumplir con los objetivos, pero no en base a un horario.

¿Tienes un hobby?

Me gusta el golf, es una parte en la cual encuentro tranquilidad, contacto con la naturaleza, con mi persona y socializo. Además es un reto personal, es una parte donde el carácter me ha ayudado a superarme, es un reto conmigo mismo.

¿Cómo te superas en el golf?

El reto del golf es en cada hoyo, con los menores golpes, meter la bola al hoyo. Entonces, a lo mejor un día lo hago con 6 golpes, mañana lo tengo que hacer con 5 golpes.

¿Hay una manera en la que reflejes esa parte del golf con tu vida?

Sí, porque para decir en que fallé, cómo el día de mañana lo haré con menos golpes, tengo que hacer un reflexión: ¿que hice mal? ¿por qué llegué a hacer 6 golpes? Puede ser porque me coloqué mal, hice el swing mal, elegí el palo no apropiado, no tomé la decisión correcta, la estrategia no fue la mejor, el día que jugué emocionalmente no estaba bien; eso lo transformo a mi vida cotidiana, si algo no me salió hoy reflexiono un rato, y no voy a cometer el mismo error. Del golf aprendo mucho y viceversa, en mi día a día tengo el nervio de llegar a un campo de golf, y tomar las mejores decisiones porque mi profesión me ha ayudado a madurar de una forma, que también lo reflejo en el golf. El golf es un reflejo de la vida, o la vida es un reflejo del golf.

¿Antes del golf hacías mucho ejercicio?

Sí, es algo con lo que estoy triste, que en la actualidad no he podido hacer ejercicio. Pero sí, me encanta nadar, correr, la bicicleta. Hace unos años hice triatlón, estuve en una gira nacional, compitiendo en forma, después lo dejé porque hay que dedicarle mucho: es entrenar 3 horas diarias, fines de semana, alimentación, desvelarse, no pude dedicarle tanto, por eso lo dejé. Me dediqué a a veces nadar, a veces correr; pero al final tengo un tema de la espalda, que me impide hacer mucho trote, con la natación tengo alergia a los químicos de la alberca, podría seguir con eso, pero el amor que le tengo al golf prefiero no trotar tanto, por mi espalda, ya que el golf también la perjudica algo.

Bueno, ya para terminar, ¿cuál es la lección más grande que has tenido en tu vida?

Son varias importantes. La primera fue cuando nació mi primera hija, yo estaba muy joven por lo que fue un parteaguas importante; la segunda cuando dejé de estudiar administración, fue importante porque no sabía que quería con mi vida; también cuando tomé la decisión de estudiar ingeniería; y mi divorcio. También en la organización, en el día a día se tienen que tomar decisiones en el momento, a veces son buenas o malas, a veces nos equivocamos; mi segundo matrimonio fue también importante. Al final todo esto, cada golpe, cada situación a la que me he enfrentado, es aprendizaje, es valorar, gracias a la vida que me he enfrentado soy lo que soy, y estoy muy satisfecho de la persona que soy.

¿Tienes algún consejo de vida?

Sí, yo siempre he dicho, que la base del éxito está en hacer lo que te apasiona, está en el lugar donde quieres estar, con las personas con las que quieres estar y hacer las cosas que quieres hacer. Las decisiones están en ti, no en nadie más.

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