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¿Conquista o deshumanización?

  • periodicogisol
  • 4 oct 2021
  • 3 Min. de lectura
Quiero hablar del descubrimiento que el yo hace del otro. (...) Apenas lo formula uno en su generalidad, ve que se subdivide en categorías y en direcciones múltiples, infinitas. Uno puede descubrir a los otros en uno mismo, darse cuenta de que no somos una sustancia homogénea, y radicalmente extraña a todo lo que no es uno mismo: yo es otro. (Todorov, 1982)

Como ya es bien sabido, el descubrimiento de América, fue una época en la que -en el caso de México- llegaron los navegantes españoles a costas mexicanas. No obstante, este encuentro entre "los dos mundos", no fue muy cordial. En la historia popular, generalmente sólo se habla de la conquista a grandes rasgos: llegó Cristobal Colón, España decidió que la tierra era suya y la llamó Nueva España. Sí se menciona el maltrato que los españoles ocasionaron, pero se ha llegado al punto en el que vemos al conquistador como un salvador, el héroe que vino a descubrir un continente perdido.


La historia de la humanidad se basa en conquistas, colonizaciones y descubrimientos de los otros, pero la particularidad de este, es que es el mayor genocidio de la historia humana.


¿Qué fue lo que llevó a Colón a emprender tal viaje?


El principal objetivo era mercantil. En ese entonces, había una carrera entre los países europeos para tomar control sobre La India, el propósito de la travesía de Colón, era encontrar una ruta más corta para llegar a aquellas tierras. Sin embargo, había una meta personal, a él le importaba más la expansión del cristianismo, él se consideraba como "el elegido", se sentía el encargado de una misión divina, expresándose así en un a carta que envió al papa:

"El viaje se realizará en nombre de la Sancta Trinidad (...), el cual será a su gloria y honra de la Santa Religión Cristiana (...) yo espero en Nuestro Señor de divulgar su Santo Nombre y Evangelio en el Universo". (Carta al papa Alejandro VI, febrero 1502)

Las creencias de Colón, eran netamente cristianas. Según él, el paraíso terrenal, se encuentra en su descubrimiento:

"El paraíso terrenal está en el fin de oriente, porque es lugar temperatísimo; así que aquestas tierras que agora él ha descubierto, dice él, es el fin de oriente". (1493)

Si las tierras que halló, son para él "el paraíso terrenal", ¿por qué la gente que ya estaba ahí las trató diferente? ¿Acaso lo divino sólo se reserva a ciertas personas, lugares u objetos? ¿O sólo por su aspecto diferente son inferiores?


El encuentro con los nativos


Ellos ya venían con sus propios juicios. Según ellos, las cosas buenas vienen de lugares calientes, donde "los moradores son negros o loros" (Ferrer, 1495). Se refieren a la gente negra como objeto, un fin para llegar a "las cosas buenas".


Como ellos objetivizaban a los indigenas, no es raro que pensaran que no son humanos:

"Como ellos son gente bestial e piensan que todo el mundo es islas e non saben qué cosa sea tierra firme, ni tienen letras ni memorias antiguas, sin se deleitan en otra cosa sino en comer y en mugeres, dezían que era isla". 

Fragmento del diario de Colón, donde se encontraba en Cuba, él pensaba que era tierra firme, pero los nativos le decían que era una isla.

De este fragmento se puede deducir que por el simple hecho de que tuvieran diferentes culturas y tradiciones, ya veían al otro como inferior.


Los conquistadores vieron la oportunidad de aprovecharse, en sus primeros encuentros, intercambiaban un pedazo de madera o taza rota por oro, los veían como ingenuos; aunque los valores son convencionales, el oro no es más valioso que el vidrio "en sí", sino sólo dentro del sistema europeo de intercambio.


Este complejo de superioridad nace de la mala interpretación. Los indígenas prendían incienso cuando llegaban los españoles porque olían mal, no porque pensaran que eran dioses; como andaban desnudos, hablaban una lengua diferente, y no tenían la misma tecnología, los europeos decían que habían viajado al pasado, que lo que estaban viviendo no era contemporáneo a su época.

"Uno de ellos (los indios que habían venido) se adelantó en el río junto con la popa de la barca e hizo una grande plática que el almirante no entendía, salvo que los otros indios de cuando en cuando alzaban las manos al cielo y daban una grande voz. Pensaba que el almirante que lo aseguraban y que les placía de su venida; pero vido al indio que consigo traía (y que entendía el idioma) demudarse la cara y amarillo como la cera, temblaba mucho, diciendo por señas que el almirante se fuese del río, que los querían matar". (La conquista de América, pp. 40)

La historia la escribe el vencedor, esta vez Europa la escribió -como la mayoría- sólo no hay que olvidar que América ya había sido descubierta, ya existían grandes civilizaciones, sólo estamos viendo la historia del punto de vista de los europeos.





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